Embarazo después del tratamiento para displasia de cadera

La posibilidad de un embarazo es una preocupación frecuente entre las mujeres que han recibido tratamiento por la displasia de cadera. Afortunadamente, la necesidad de un parto por cesárea raramente está influenciada por la displasia de cadera y su tratamiento.

Su médico obstetra puede medir el tamaño de su pelvis antes del parto y así determinar si necesitará de una cesárea. En pacientes que tienen una movilidad de cadera limitada, podría ser necesaria la cesárea, si la cadera no tiene el suficiente movimiento para permitir un parto normal.

Como tal, la displasia de cadera no está asociada con un aumento en la dificultada para un parto normal. En la displasia el acetábulo tiene poca profundidad, pero los bordes internos de la pelvis tienen un tamaño y forma normales. La cirugía de cadera en la niñez generalmente no causa ningún problema para un embarazo futuro. Cirugías como la reducción abierta o la osteotomía femoral no cambian la forma de la pelvis; además, la mayoría de mujeres con displasia de cadera tienen una pelvis de tamaño y forma normal.

La cirugía pélvica durante la niñez tiene tanto potencial de remodelación que cualquier cirugía realizada antes de los seis años debería de redondear los bordes óseos y permitir un embarazo y un parto normal. Cuando la cirugía se realiza después de los seis años de edad, los huesos de la pelvis pueden quedar con alguna ligera alteración y causar problemas durante un embarazo. En estos casos es de ayuda conocer cuál tipo de cirugía pélvica fue realizada. La Osteotomía de Ganz (también llamada PAO), es una cirugía realizada comúnmente en adolescentes y adultos con displasia de cadera dolorosa. La PAO no afecta el diámetro pélvico. Las cirugías pélvicas menos frecuentes que podrían generar cierta preocupación son las osteotomías de Steel, Chiari, Sutherland y Salter, principalmente cuando estas fueron realizadas en ambas caderas o después de los seis años de edad. La osteotomía Salter, Dega y otras realizadas son realizadas en niños pequeños y no debería de generar problemas.

En resume, es realmente raro que la displasia de cadera o su tratamiento quirúrgico sean un problema para el parto. Por supuesto, su médico obstetra le ayudará a decidir si usted podría ameritar una cesárea al momento de quedar embarazada. Además, sabemos que usted recordará solicitarle al pediatra que revise a su bebé en múltiples ocasiones porque existe un ligero aumento en el riesgo de que su bebé presente algún grado de inestabilidad de las caderas que puedan llevar a una displasia.

 


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