Consideraciones en el trabajo

Aproximadamente entre un 20% y un 40% de todos los pacientes con displasia de cadera eventualmente desarrollaran osteoartrosis. Muchos necesitarán de una intervención quirúrgica para mejorar su calidad de vida. Junto a este factor físico, también esto puede convertirse en un factor económico. Se estima que más de 46 millones de adultos en los Estados Unidos de América sufren de osteoartrosis. De acuerdo con el American Journal of Managed Care, los gastos médicos totales para los pacientes con artrosis ascienden a los 89.1 billones de dólares por año. Además, ellos indican que (de 1997 al 2003), el 9,4% de los pacientes con osteoartrosis no fueron capaces de conseguir un trabajo a consecuencia de su enfermedad en comparación con la población sin osteoartrosis. Esto representó una pérdida anual en el ingreso económico de aproximadamente $3600-$4500 por persona.

El número de reemplazos totales de cadera se ha incrementado rápidamente ya que la población se ha envejecido en los últimos años. Se anticipa que el número total de reemplazos totales de cadera será aproximadamente 572.000 cirugías por año, para el año 2030. La edad promedio de las personas sometidas a un reemplazo total de cadera es de 68 años. De acuerdo con Mobasheri et al., el 15% de los reemplazos de cadera son realizados en pacientes en edades económicamente activas. En su estudio, 49 de 51 pacientes que se encontraban trabajando antes de realizarse la cirugía, regresaron a sus labores luego del reemplazo de cadera. Los autores también encontraron que de 30 pacientes que no tenían trabajo antes de la cirugía, 13 lograron encontrar trabajo luego del reemplazo. El tiempo promedio para regresar a laborar luego de la cirugía de reemplazo de cadera fue en promedio 10,5 semanas.

Durante el período de rehabilitación de una cirugía de reemplazo total de cadera y de otras cirugías de cadera, usualmente es necesario fortalecer los músculos de las caderas especialmente los músculos abductores de la cadera (los músculos que se encargan de separar las piernas). Siempre se recomienda bajar de peso para disminuir la carga sobre la articulación de la cadera. Mientras está en el trabajo, usualmente se recomienda estar sentado en una posición confortable durante las primeras etapas de la recuperación. Sin embargo, permanecer sentado por períodos prolongados de tiempo podría causar mayor rigidez de una articulación operada recientemente.

Realizar caminatas periódicas de 5-10 minutos puede permitirle al paciente en recuperación mantener la movilidad de sus articulaciones. De acuerdo con la American Aademy of Orthopedic Surgeons, debe de limitarse el subir escales hasta que su doctor considere que dicha actividad sea prudente. En ese momento, se recomienda subir primero la pierna que no ha sido operada luego la pierna afectada se sube al mismo escalón que la primera, en vez de subir al siguiente. Si usted está utilizando un bastón o muletas entonces súbalas al mismo escalón antes de proceder con el siguiente. Se debe de realizar el proceso opuesto al momento de bajar las escaleras.

Antes de cualquier cirugía siempre es recomendable consultarle a su médico ortopedista acerca de las actividades permitidas y restringidas luego de la cirugía.


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