Actividades deportivas

El ejercicio y el estiramiento son recomendados para mantener el balance muscular y la salud cardiovascular, siempre y cuando no impliquen demasiada carga para las articulaciones de las caderas. Los deportes de contacto y el correr no están recomendados en pacientes con displasia de cadera. Otros deportes como el golf y el boliche no deberían afectar o aumentar el daño de las caderas, pero pueden producir dolor en ciertas posiciones.

Trate de mantener la fuerza muscular en el tronco y las extremidades superiores, con un tono muscular y fuerza normales en las caderas y músculos de las piernas. Además, mantener el peso y un nivel modesto de actividad es beneficioso para proteger las caderas y preservar su función el mayor tiempo posible.

Para un buen estado físico cardiovascular, se recomiendan actividades que involucren el tronco y los brazos en vez de correr, subir escaleras o ejercicios de impacto. La natación puede enfatizar la actividad de las extremidades superiores y el tronco mientras el peso corporal no influye directamente. Otras actividades como el remo, ciclismo o el tenis pueden estar recomendados pero con moderación; sin embargo, estas pueden ser actividades difíciles de realizar para pacientes con caderas artrósicas debido a la rigidez y la acción muscular que le generan cargas a las articulaciones de las caderas.

Los ejercicios de movilización y estiramiento de las caderas son recomendables porque el movimiento puede ayudar en mantener lubricado y nutrido el cartílago articular. Caminar con la ayuda de un bastón sujetado con la mano contraria a la cadera dolorosa también puede proveer cierta actividad física en etapas avanzadas del dolor por la displasia de cadera. Dependiendo de la gravedad de la displasia, usted podría beneficiarse de una o dos visitas a un Fisioterapeuta para aprender la forma correcta de ejercitarse sin causar un daño mayor a sus caderas.


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